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¿Qué debemos saber de los tratamientos en cáncer de pulmón?
¿Qué debemos saber de los tratamientos en cáncer de pulmón?

Este material es de carácter educativo e informativo únicamente, no sustituye ni reemplaza la consulta médica, y en ningún caso deberá tomarse como consejo, tratamiento o indicación médica. Ante cualquier duda deberá consultar siempre con su médico tratante. 

Como en cualquier afección, los tratamientos que se emplean para el cáncer de pulmón pueden tener efectos secundarios. Aunque no siempre es así, esa posibilidad existe, sobre todo cuando se trata del cáncer. Conocer los efectos colaterales que pueden provocar los tratamientos es muy importante para saber que esperar e, incluso, cómo prevenirlos.

Respecto al cáncer de pulmón, una vez que se detecta una lesión en el órgano, sospechosa de ser un tumor, se debe realizar una biopsia. Este estudio sirve para determinar qué tipo de tumor es y para conocer una serie de alteraciones que pueden estar presentes en el mismo. No todos los tumores de pulmón son iguales, ni tienen el mismo tratamiento. Toda la información que se pueda obtener de esa muestra de tejido será muy importante para definir la terapéutica a instaurar.

Otro aspecto importante es conocer la extensión o lo avanzado del tumor, para lo que se deben realizar estudios de estadificación, entre los que se pueden mencionar tomografía axial Computada, PET-TC, análisis de sangre, Fibrobroncoscopía, etc.

Con toda esta información (biopsia + estudios de estadificación) resta evaluar el estado general del paciente, antecedentes familiares, otras enfermedades presentes, y así determinar los pasos a seguir. 

Antes de cualquier decisión, es esencial que el paciente obtenga toda la información necesaria, para que pueda tener una actitud activa y conocer los riesgos y beneficios que conlleva cada una de las opciones de tratamiento que se le van a ofrecer. Como en todas las situaciones de la vida, es mejor no sentirse perdidos y angustiados ante lo desconocido. Por ese motivo, también es importante que cada persona trate de informarse lo mejor posible sobre la enfermedad, su extensión, los tratamientos y sus efectos. 

Algo muy importante a tener en cuenta es que el tratamiento más adecuado es la mejor forma de manejar los síntomas y molestias que el cáncer de pulmón puede producir. Y que el tratamiento que necesita un paciente con cáncer de pulmón, no necesariamente va a ser igual al de otro paciente.

En cuanto a los tratamientos para el cáncer de pulmón, es primordial conocer las posibles toxicidades, los riesgos que pueden producirse; y saber cómo pueden prevenir o disminuir su intensidad o frecuencia de aparición. 
Existen varias opciones de tratamiento para los distintos cánceres de pulmón y cada una puede generar efectos adversos, pero no necesariamente es así. Todas las toxicidades se presentan en un porcentaje de los pacientes y se manifiestan de distintas maneras en cada uno de ellos. De todas maneras, siempre es necesario consultar con el médico tratante por cualquier síntoma o efecto secundario que surja.  

Tipos de tratamiento y posibles efectos adversos más comunes

1.    Quimioterapia: es un tipo de drogas que ingresan a la célula tumoral para aniquilarla o detener su división. Necesitan que una célula se encuentre en proceso de división (período de multiplicación) para actuar. Por eso mismo es que pueden dañar también a algunas células no tumorales del organismo. La mayoría de las drogas utilizadas se dan por vía endovenosa, dentro de un frasco de suero, en goteo, por lo que el paciente debe concurrir a lo que se conoce como hospital de día para realizarse la quimioterapia. Generalmente pasan en unas horas, y su duración y días de aplicación dependerán del esquema determinado.

Siempre se controla con un análisis de sangre, que se realiza en el día o en los días previos a esta aplicación. Esto es importante para saber si puede recibirla o hay que atrasarla unos días, y ver si se debe cambiar la dosis. En algunos casos, también se realiza un análisis de orina.

Algunas de las drogas pueden dar náuseas o vómitos, pero no todas los producen. Actualmente, hay medidas efectivas para prevenirlo: en el momento de su aplicación se colocan otros medicamentos para disminuir estos efectos o anularlos. Y en aquellos casos que se considera necesario, se indica medicación para la casa. 
En cuanto a la caída del cabello, es importante aclarar que no todas las drogas de quimioterapia lo producen y que gran parte de los esquemas utilizados en cáncer de pulmón no hacen caer el pelo.

Una recomendación básica para recibir quimioterapia es tomar suficiente líquido durante los días anteriores, el día de la aplicación y en los días posteriores. Con ello, se trata de disminuir la posibilidad y severidad de los efectos negativos de la misma, proteger los riñones y eliminar toda la medicación sobrante, para que solo quede en el organismo la que se necesita. El día de la aplicación de quimioterapia, hay que desayunar liviano, pero nunca concurrir en ayunas. Asimismo, es importante mantener una alimentación sana.

Por su parte, se debe tratar de no estar en contacto con personas que estén cursando una enfermedad infecciosa porque, debido al tratamiento, puede producirse una disminución de los glóbulos blancos en la sangre, que son los encargados de defender el organismo de infecciones. 

Por último, se puede mantener una vida sexual activa, pero es importante consultar con su médico para que le indique la mejor forma de evitar embarazos.

2.    Moléculas Target o terapias dirigidas: algunos tumores presentan alteraciones que son detectadas en la toma de biopsia realizada. Son mutaciones o translocaciones que se estudian por métodos de biología molecular. Cuando estas mutaciones están presentes, se utilizan drogas que las atacan directamente. Lo destacable es que las células normales del individuo se mantienen intactas, a diferencia de la quimioterapia. De acuerdo al tipo de alteración que se encuentre, se cuenta con distintas drogas específicas. Las drogas de este tipo de terapias se administran por vía oral y se toleran mejor que las usadas en la quimioterapia.

No hay necesidad de concurrir al hospital de día para su aplicación, sino que el paciente las toma en su casa como cualquier otra medicación, a un horario determinado. Pueden llegar a producir, en algunos casos, aumento en la evacuación de materia fecal, lo cual es totalmente manejable. También se ha visto en algunos pacientes la aparición de granitos parecidos a los del acné. Pero más allá de estas cuestiones, el paciente lleva una vida normal y no necesita concurrir tantas veces a la consulta con el médico.

3.    Inmunoterapia: son drogas que, en lugar de atacar a las células tumorales directamente, actúan de tal manera que ayudan al sistema de defensa del organismo (sistema inmune) para que él se encargue de matar a esas células intrusas. Se administran por vía endovenosa. 

Puede dar toxicidades que están relacionadas con este aumento del funcionamiento del sistema inmune, las cuales son fácilmente prevenibles y tratables. Para recibir este tipo de medicamentos, debe concurrir al hospital de día, y se aplican en un suero. 

Gracias al gran avance que hemos tenido estos últimos años en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón, conseguimos que los pacientes transcurran su paso por esta enfermedad con una mejor calidad de vida y una prolongación de su sobrevida. La instauración de los mismos, es la única manera de controlarlo. 
Algo importante es comenzar un tratamiento con la certeza de que, gracias a él, vamos a mejorar y que estamos invirtiendo nuestro tiempo y esfuerzo para vivir en mejores condiciones y obtener una sobrevida más prolongada.

El cáncer ya no es sinónimo de muerte. Hoy existen numerosas herramientas para poder controlarlo. Al realizar un tratamiento efectivo, se logran mejorar los síntomas que la enfermedad produce, como falta de aire (disnea), tos, dolor en tórax, hemoptisis (escupir con sangre), adelgazamiento. Estas manifestaciones aparecen con mayor frecuencia y mayor intensidad cuanto más avanza la enfermedad; pero disminuyen y se pueden controlar con el tratamiento adecuado.

Antes, todos los pacientes con cáncer de pulmón eran tratados de la misma manera; mientras que hoy se ofrecen con distintas terapias de acuerdo al tipo especial de tumor de pulmón y su extensión. Esto ha permitido progresar a un tratamiento más personalizado y efectivo.

También se ha avanzado en ir desarrollando drogas más efectivas y menos tóxicas.

Los médicos oncólogos conocen bien las toxicidades de las distintas drogas, las saben manejar y prevenir. Asimismo, siempre evalúan el beneficio y el riesgo que se puede obtener al dar o no una medicación. 

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Referencias

1.    Wellstein A. General Principles in The Pharmacotherapy of Cancer. In, Goodman & Gilman’s The Pharmacological Basis of Therapeutics 13th edition (Laurence L. Brunton, Randa Hilal-Dandan, Björn C. Knollmann) McGraw-Hill 2018. Chapter 65 - Chapter 66 - Chapter 67.

2.    Gandhi L, Rodríguez-Abreu D, et al. Pembrolizumab plus Chemotherapy in Metastatic Non-Small-Cell Lung Cancer. N Engl J Med 2018; 378: 2078-2092.
 

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